El triunfo de Tucumán Central en su debut por el Federal A ya es historia, pero para Bartolomé Mitre de Posadas, la visita a Tucumán Central fue mucho más que noventa minutos de fútbol. Fue otro sello en el pasaporte de un club que, tras décadas de encierro en su liga local, hoy vuelve a disfrutar de los viajes largos y los estadios lejanos.

Cruzar el mapa desde Misiones hasta Tucumán implica algo más que las horas acumuladas en la ruta. "Fue un viaje de 1200 kilómetros, con bastantes horas arriba del micro, pero lo importante es que llegamos bien a una ciudad hermosa", relató José Ortega, secretario del club y encargado de la logística en ausencia del presidente. 

El elenco de Misiones había arribado el sábado al mediodía a nuestra provincia, y se entrenó por la tarde en Ojo de Agua. "El viaje fue largo y nos sirvió para aflojar las piernas, nos trataron de la mejor manera", admitió.

El valor de pertenecer

La historia de Mitre es un espejo de resiliencia. En 2024, el club rompió una racha de 50 años sin jugar en las principales categorías. Ese ascenso no solo les devolvió la competencia profesional, sino también el orgullo de representar a toda una provincia que, tras el retroceso de Crucero del Norte y Guaraní Antonio Franco, encontró en el equipo auriazul a su nuevo abanderado.

Esa misma emoción es la que percibieron en las calles tucumanas para con Tucumán Central. En las inmediaciones del hotel, los vecinos se acercaban a preguntar: "¿De dónde son? ¿Contra quién juegan?". Para Ortega, ese interés en el lugar de origen de cada club es el combustible de un torneo costoso: "Mucha gente nos dijo que iba a venir a ver el partido, y eso está bueno porque todos necesitan el apoyo. Este torneo te obliga a ser profesional".

La ruta como unión

Para Tucumán Central, que este año comienza a desandar caminos similares, el testimonio de la visita sirve como hoja de ruta. Lejos de quejarse por el cansancio, en el club misionero ven los kilómetros como una oportunidad. "Pasar tanto tiempo arriba de un colectivo termina uniendo al plantel. Conocés otros lugares, otra gente y el fútbol te permite relacionarte", reflexionó el dirigente.

Mitre se fue de Tucumán con el objetivo de mantener la categoría y el sueño de clasificar a la Copa Argentina del año que viene bajo el brazo, pero sobre todo, con la certeza de que el fútbol de ascenso, aún con sus viajes interminables, es el lugar que quieren volver a perder jamás.